Para que todas tengan una información global de cómo se ha desarrollado el 2018 en el ecosistema Faircoop, hacemos un resumen de los hechos más relevantes.

IMPORTANTE: Faircoop es una comunidad abierta, horizontal y diversa. En general, no estamos acostumbradas a ver en funcionamiento una comunidad de estas características. Es por eso que puede resultar chocante que constantemente estemos discutiendo, de forma incluso muy acalorada, cualquier paso que damos. Una prioritarios los abrazos y a otras la lógica y la crítica. Sin duda, todas las posiciones tienen partes de razón. Y, finalmente, hay que encontrar vías que permitan el consenso para poder hacer algo positivo. Todo esto y más, es normal aquí.

RESPECTO A FAIRCOIN: es importante también darse cuenta de lo que se pretende construir alrededor de esta moneda. No queremos usar monedas controladas por un Estado o un ente centralizado. No queremos usar criptomonedas (como Bitcoin y otras) cuyo valor de referencia fluctúe con los vaivenes de los mercados. Lo que estamos contruyendo es ciertamente complicado: una moneda con un precio estable determinado por la comunidad, que pueda usarse globalmente y que sea totalmente libre. Esto nunca se había hecho así que, inevitablemente, tenemos que afrontar retos aún no superados.

EL 2018 EMPEZÓ MOSTRÁNDONOS LA PEOR CARA DE ESTOS RETOS. Sí, desde enero de 2018 asistimos a una profunda caída de los valores de las criptomonedas en los mercados financieros. ¿En qué afecta esto a Faircoin? Muy simple: al ser una moneda libre también se compra y vende en mercados financieros. Al bajar el Bitcoin, el resto de criptomonedas también experimentó bajadas muy profundas en dichos mercados. Faircoin se usa sobre todo dentro de nuestra comunidad, cada vez más grande. Faircoop es una comunidad única usando la criptomoneda más justa que fue posible adoptar. De hecho, es la única criptomoneda con una gran comunidad mundial de activistas y gente comprometida con un ideal de justicia económica que la usa y la tiene como suya. Para facilitar su adopción Faircoop se comprometió a cambiarla a Euros (al precio oficial de la comunidad) cuando fuera necesario. Una de las fuentes de liquidez en Euros para afrontar ese compromiso son, precisamente, los mercados financieros especulativos. Cuando es necesario Faircoop vende una porción de sus reservas de Faircoin para obtener Euros. También los vuelve a recomprar cuando el precio es más bajo. Con una depresión mantenida durante todo el año esto se volvió mucho más difícil. Afortunadamente tenemos otras vías para obtener liquidez. Pero esto ha supuesto que el dinamismo con el que se hacían esos cambios se vio comprometido.

La parte positiva es que eso nos ha hecho buscar nuevas fuentes de liquidez y reorganizarnos de forma que los nodos locales puedan gestionar esa liquidez. Con fallos evidentes, hemos dado pasos hacia una mejor organización. Mientras tanto, en Faircoop Galiza y otros nodos comprometidos con la construcción de un ecosistema económico justo recomendamos a quienes aceptan Faircoin que sigan haciéndolo pero con la total libertad de elegir la cantidad de Faircoin que desean acumular. Ponerse límites que eviten necesitar cambiar a Euros continuamente es una buena opción mientras los nodos locales seguimos gestionando de la mejor manera posible reservas de Euros para necesidades ineludibles. La idea, por supuesto, es llegar a aceptar Faircoin en la medida en que podamos usarlos o nos podamos permitir ahorrarlos. Otra idea es aceptar el pago de un % en Faircoin y otro % en Euros. La aceptación de Faircoin al 100% puede ser, por ejemplo, a gente conocida que también ofrece productos y servicios en Faircoin a la comunidad. Son aproxmaciones lógicas con las que, entre todas, podemos llegar a construir una economía circular sólida manteniendo nuestro compromiso con este proyecto único en la historia económica de la humanidad.

HERRAMIENTAS QUE NO FUNCIONAN COMO ES DEBIDO. Durante el 2018 también hemos asumido otras cosas que no salieron bien. El intento de mejorar el directorio de sitios que aceptan Faircoin resultó fallido. Las razones, que generaron numerosas discusiones, ya no vale la pena ni recordarlas. El caso es que se ha dado por “muerta” esa web. Fairmarket también adolece de numerosos problemas complicados de resolver.

¿PROBLEMAS DE TRANSPARENCIA?. Fue un año complejo. El crecimiento de Faircoop debe ir de la mano de una transparencia total en las gestiones. A alguna gente le pareció que las dinámicas de comunicación y transparencia en las gestiones, si no opacas, al menos no pasaban de translúcidas. Esto generó también fuertes discusiones en la comunidad. Pero el resultado va siendo positivo. En vez de irse degradando el movimiento, se están dando pasos muy sólidos en la mejor dirección.

LA IRRUPCIÓN DE KOMUN. Un grupo de desarrolladoras, diseñadoras y expertas en servidores, seguridad, programación y blockchain decidió, a mediados de 2018, solucionar algunos de los problemas que arrastrábamos. Así, las herramientas que parecían no estar funcionando propiciaron el desarrollo de otras que pretendieron mejorarlas. Así nació komun.org y herramientas como:

MAPO.- Mapa mundial de sitios que aceptan Faircoin, monedas sociales y nodos locales de Faircoop. Finalmente, el mapa más completo y funcional.

BAZAR.- Una tienda online gratuita para gente que acepta Faircoin y también para grupos locales de consumo.

KOLABORA.- Una plataforma para financiar proyectos útiles. No es un crowdfunding al uso. Los proyectos elegidos para estar en Kolabora pueden recibir donaciones y también recompensar a quienes les apoyan de forma diversa y creativa. Incluso, cualquiera puede obtener Faircoin a precio de comunidad al tiempo que apoya interesantes proyectos productivos. Un paso más hacia la autonomía de dichos proyectos autogestionados y una forma efectiva de empezar a cambiar el mundo.

FAKTURO.- Aún en fase beta funcional, es un servicio de gestión para que cualquiera pueda facturar y cobrar sus facturas a través de una cooperativa. Esto es también una vía muy importante para obtener liquidez para Faircoop global y nodos locales.

Komun también provocó numerosas discusiones en los grupos de debate. Como se ha dicho, a algunas personas les disgustan estas discusiones y otras las ven totalmente necesarias. El caso es que estas herramientas de Komun están al servicio de la comunidad y han contribuido a mejorar notablemente la eficiencia, resiliencia y desarrollo del conjunto.

Para discutir o preguntar sobre Komun existen grupos de Telegram dedicados como @komun_es

BANK OF THE COMMONS, servicios bancarios para gente y colectivos activistas, una iniciativa de la que Faircoop es socio fundador, continúa su desarrollo y mejorando su gestión. Mucha gente que, por la razón que sea, no puede o desea tener una cuenta bancaria común, puede acceder a servicios muy útiles como recibir pagos en Euros, Faircoin o criptomonedas (Bitcoin, Ether), realizar transferencias o tener una tarjeta de débito prepago. Actualmente, se está en vías de constituir una nueva cooperativa europea para mejorar la estructura de esta herramienta tan necesaria.

Y EL AÑO TERMINA CON MUY BUENAS PERSPECTIVAS. El movimiento sigue en pie y madurando. Estamos encontrando formas de entendernos a pesar de la enorme diversidad de puntos de vista. Entendemos mejor nuestras relaciones y cómo afrontar los retos que se van planteando. Hemos experimentado Rutas de Intercambio entre diferentes comunidades. Estamos en condiciones de crear comunidades locales potentes conectadas entre sí. Todo esto, con todas las dificultades, constituye una de las más apasionantes experiencias que podemos vivir. Quedarse fuera de esta historia no es una opción para quien cree que un mundo mejor es posible.

Gracias a todas por participar. Hagamos un 2019 más justo y feliz para toda la gente con buena voluntad.